Hace casi un año tuve que comenzar un blog para clase de Literatura, estuve prácticamente doce meses con él. Lo fui desarrollando, fue cogiendo forma y terminé amenazando con hacerme otro. Uno propio.
Aquí estoy, cumpliendo mis promesas, empezando con uno nuevo como dije en mi última entrada. Pero la historia de este blog empezaba unos meses antes. Faltaban días para que me fuese de vacaciones a Tenerife y buscaba un nuevo libro que llevarme a la isla. Por arte de magia vi como se aparecía ante mí la primera historia que leería de Carlos Ruiz Zafón. Se llamaba "Las Luces de Septiembre" y me enamoró desde la primera página. De ahí viene el título del blog.
No tardó en convertirse en mi libro favorito, lleno de misterios y ñoñerías varias, como muchas veces me gustan a mí. Sí, confieso, si me pillas en un día tonto debes prepararte. Leerás cosas azucaradas, cosas que superarán en muchas ocasiones a esos programas que buscan la lágrima fácil, esos que yo también detesto. Qué irónico. En el fondo soy como un camaleón, me ocultaría entre ellos sin problemas, con una cara de asco impermeable que seguramente debería poner con mis propias creaciones si es que sigo esa misma regla.
El caso es que llevo unos meses de esos, largas semanas en las que lo único que se me ocurría iba por el camino de lo ñoño-amoroso. Creía que la racha había terminado, pero no. Sigue ahí, latente, esperando para salir y echarme en cara esa aversión a cualquier tipo de noticia o programa que trata de encontrarme la lágrima fácil, manipulando y buscando las palabras exactas para sacarla.
Volviendo al tema del nombre del blog, una vez decidí crearlo no paré de pensar en una forma de llamarlo. La idea no vino hasta unos días después de olvidarme del tema, cuando había pensado en dejarlo por un tiempo. Estaba buscando ese nuevo libro, el que empezaré ahora que tengo más tiempo libre, espiaba en la estantería en el momento en el que vi ese título una vez más. Lo saqué, observé la portada, la contraportada y releí la última página, como hago siempre que empiezo un libro. Entonces se me ocurrió el nombre, ¿Cómo quedaría "September Lights"? Tras preguntar a varias personas esto mismo, las ideas se aclararon y adecentaron en mi cabeza, resolviendo el tema de una vez por todas.
Hoy, por fin, se me ha quitado la pereza y he dado el último paso: hacerme una nueva cuenta gmail. Una vez hecho eso, todo fue rodado. Tanto que mientras hacía los ajustes me di el placer de cambiar de canal para hacer desaparecer una de esas escenas empalagosas de mi televisión. Ahora que conocéis toda la historia, la decisión es vuestra. O bien podéis cambiar de canal o quedaros viendo este blog. Sea como sea, yo seguiré diciéndoos lo mismo solo por leer esta primera entrada: ¡Bienvenidos!
¡Tú y tus nombres!
ResponderEliminar¡Ey! ¡Qué los tuyos no se quedan atrás! xD
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